LECTURA
PARA ALUMNOS
LA TEORÍA
CELULAR Y LOS DESCUBRIMIENTOS QUE
CONTRIBUYERON A SU FORMULACIÓN. (Duchesneau, 1992)
1. La
microscopia y la teoría celular
Uno de los hechos científicos sobresalientes del siglo XVI fue la
aplicación del microscopio a la observación de la naturaleza. Y no porque esta
ampliación del poder de la investigación diese enseguida los resultados que
eran lógicos de esperar. El espíritu aun no estaba maduro para interpretar
correctamente las imágenes que los cristales de aumento ponían delante de los
ojos. Se vieron células mucho antes de comprender lo que era una célula.
De todas formas, debido al papel esencial que lo
infinitamente pequeño desempeña en los fenómenos vitales, la creación de la
técnica microscópica marca una etapa decisiva; condujo rápidamente hacia
numerosos descubrimientos de detalle, y revelando una variedad y una
complejidad inesperadas de las estructura orgánicas, estimuló vivamente la
curiosidad de los investigadores, al mismo tiempo que les acostumbraba a la
observación paciente, minuciosa y continua.
La antigüedad conocía, desde luego, las propiedades de aumento de las
lentes de vidrio o de cristal y ya en el siglo XVIII, la lupa era usualmente
utilizada por todos aquellos a quienes su profesión obligaba a manejar objetos
pequeñísimos (relojeros, joyeros) y por los mercaderes de tejidos, para contar
los hilos de los paños. Pero a comienzos del siglo XVII los sabios hicieron
servir las lentes para sus investigaciones.
En aquella época
podían escoger entre dos clases de microscopios: el sencillo y el compuesto. El
sencillo no era más que una lente montada; el compuesto estaba formado de una
combinación de lentes.
Con el microscopio sencillo el holandés Leeuwenhoek realizó los
descubrimientos que han inmortalizado su nombre. Anton Van Leeuwenhoek
trabajando en casa de un negociante de tejidos a los dieciséis años, ve manejar
y a veces maneja él mismo, el instrumentillo de aumento de que sirven los
mercaderes para examinar los paños y se
divierte colocando debajo de la lupa Fig.No.1 Anton Van Leeuwenhoek otras
lentes; y así, poco a poco, se apasiona ante el aspecto singular que cobran las
cosas menudas cuando se les agranda. Por pasatiempo se dedica a la talla de
vidrios de aumento, lo hace con tanta habilidad, que pronto concibe el proyecto
de consagrar su vida a la observación microscópica.
Conservó su empleo durante 39 años y tanto sus microscopios como sus
observaciones eran ya célebres en su país cuando, el 19 de mayo de 1673, envió
su primer trabajo a la Royal Society de Londres. Se trataba de algunas
observaciones realizadas sobre musgos, la abeja doméstica y un pequeño insecto
parásito del hombre. Su precisión y minucia causaron una sensación profunda en
el círculo de los naturalistas y a partir de entonces ya no cesó de comunicar
sus observaciones en forma de cartas a la Royal Society de la cual fue miembro
a partir de 1680. Su última carta lleva la fecha de 20 de noviembre de 1719
(365 cartas en total). Todo lo que tenía a la mano desfiló por las lentes de
Leeuwenhoek: gotas de sangre, de agua estancada, de vinagre, restos de piel, de
hueso, de órgano, tendones, músculos, trozos de carne, pedazos de hoja o de
corteza, excrementos de rana o de ratón, cochinillas, polvo de diamante, humor
acuoso de ballena, sarro de dentadura, lana de cordero, cenizas de tabaco o de
heno, tela de araña, entre otras. Todo ello sin idea preconcebida, sin orden ni
plan, pasando del reino animal al reino vegetal y al mineral, del objeto común
al objeto excepcional, del producto natural al producto manual. No tiene
ninguna preocupación teórica y su único objetivo es ver cosas nuevas. Con
cuidado ferviente y con una paciencia sin igual explora sin cesar el mundo
hasta entonces cerrado de lo no visible.

Fig. No.2 Imagen del microscopio de Anton Van Leeuwenhoek
Si se deben a Leeuwenhoek tantos descubrimientos es porque por un lado,
su capacidad de observación era asombrosa y por otra la calidad de sus
instrumentos ópticos era suprema. Sus lentes, biconvexas y de gran curvatura
aventajaban en transparencia y calidad a las mejores de la época. Tenía
cuatrocientas diecinueve, alguna de las cuales era de cristal de roca y hasta
diamante. Había montado doscientas cuarenta y siete lentes en microscopios, la
mitad de los cuales eran de plata y tres de oro, siendo su construcción
rudimentaria.
Sin embargo, a pesar de que las lentes de
Leeuwenhoek eran superiores tanto como su agudeza visual, su poca preparación
académica no le permitieron interpretar científicamente todas sus observaciones
a pesar de que los detalles dibujados con tanta precisión fueron causa de
admiración por la Royal Society.
2. Desarrollo
histórico del concepto celular
El primer acontecimiento importante en la biología celular tuvo lugar en
1665 cuando Robert Hooke inglés e integrante de la Royal Society informó de algunas observaciones realizadas
con un microscopio primitivo en el cual colocó un pedazo de corcho muy delgado
y vio “una gran cantidad de pequeñas celdillas” a las que Hooke llamó “células”
porque le recordaban las pequeñas habitaciones o celdas ocupadas por los
monjes. También en 1665 publicó en su libro Micrographia,
que algunos tipos de células contenían “jugos”. Sin embargo concedió particular
atención a la gruesa pared celular que era evidente y ésta, más que el
contenido de las células siguió siendo el centro de los estudios celulares
durante cerca de 150 años.
La palabra célula había aparecido en 1665 y Robert Hooke la había
acuñado por vez primera (en latín cellula
significa cámara pequeña) pero ni remotamente había imaginado la verdadera
naturaleza y significado de la célula, pues solo había percibido en ella los
“tabiques” que evocaba el aspecto de un panal de colmena. En cambio Malpighi
(1672) y Grew (16672) sin emplear el término de célula habían comprendido que
determinadas partes de la planta están formadas de pequeñísimos organismos elementales
(utrículos, sáculos, vesículas) dando la impresión de que las células eran
unidades de materia viva limitadas por paredes bien diferenciadas. En esa época
se consideraba que el rasgo fundamental de la célula era la pared en sí misma
más que el contenido que encerraba. Puesto que las células de los tejidos
animales carecen de paredes diferenciadas, no pudieron ser resueltos en las
células animales elementos equivalentes a las paredes de las células vegetales
y el parecido básico entre las células animales y vegetales en cuanto a la
estructura microscópica pasó inadvertido.
Entre estos lejanos precursores y los fundadores de la teoría celular,
es importante señalar a Dutrochet (fisiólogo y físico francés 1776-1847) que se
aproximó más a la verdad cuando escribió: “no
hay pues, duda alguna que los órganos de los animales están formados por
utrículos aglomerados al igual que los vegetales. Vemos así que la naturaleza
posee un plan uniforme para la estructura íntima de los seres organizados en
animales y vegetales”.
Fig. No.3 Roberth Hooke y su microscopio compuesto.
Sea cual fuere el mérito de todos éstos trabajos preliminares, a
Schleiden y Schwann es quienes corresponde la parte preponderante del
establecimiento de la teoría celular, no solo por el valor intrínseco de su
aportación, sino por la considerable influencia que ejercieron en el
pensamiento de su época. Sus obras son comunes y no pueden ser disociadas sin
riesgo de cometer una injusticia. La de Schwann
atañe a la estructura de los animales, la de Schleiden a la estructura
de las plantas, sin embargo, es natural que una generalización tan vasta como
la de la teoría celular se haya producido por el encuentro de un botánico y de
un zoólogo.
Mathias Jacob Schleiden nació en 1804, en Hamburgo, hijo de un connotado
médico. Despues de haber estudiado derecho en la Universidad de Heildelberg se
hizo abogado, pero esta profesión le causó tantos disgustos que hasta quiso
suicidarse. Con 27 años de edad empieza a tener pasión por las ciencias
naturales y vuelve a la Universidad de Jena en la que permanece hasta 1862.
Despues de una breve estancia en Rusia regresa a Alemania, estableciéndose en
Dresde y muere en 1881.
A Schleiden se le deben importantes obras de botánica teórica, él
insistió sobre la mutua dependencia de los elementos o células que componen un
organismo y también sobre la función del núcleo, el cual según él, constituye
el germen de la célula.
Theodor Schwann nació en pueblito cercano a Dusseldorff, su padre
trabajaba en una librería. Despues de haber sido en Würtzburg alumno de
Johannes Müller (fisiólogo alemán 1801-1858) y luego su asistente en Berlín,
ocupó la cátedra de anatomía en la Universidad de Lovaina, conservando este
puesto durante nueve años, luego fue profesor de Lieja y murió en Colonia en
1882; solo un año después de Schleiden.
Se deben a Schwann, al margen de sus
investigaciones fundamentales sobre la
constitución celular de los tejidos animales, numerosos trabajos que se
refieren a variadísimos puntos de la anatomía y de la fisiología; estructura de
las fibras nerviosas; propiedades de la pepsina, respiración del embrión de
pollo, entre otras.
3. Desarrollo de
la Teoría Celular
Las mejoras de la óptica de la luz en los años 1830 permitieron
rápidamente el reconocimiento de los límites celulares más finos de otros tipos
de tejidos animales. Cuando fue posible observar los detalles estructurales del
interior de la célula, el énfasis pasó gradualmente, desde la pared al
contenido y el término de “célula” tomó el significado moderno. Hacia 1830, se
reconoció que el contenido líquido de la célula es la sustancia principal de
los organismos vivos: J.E. Purkinje eligió el término protoplasma para nombrar esta sustancia en una publicación
aparecida en 1840.
En 1833 Robert Brown publicó un artículo que describía la estructura
microscópica de los órganos reproductivos de las plantas. En este artículo
Brown llamó la atención sobre el núcleo como una característica constante de
todas las células vegetales. Este trabajo que posteriormente fue objeto de
amplia difusión, estableció que la célula nucleada era la unidad de los tejidos
vivos en las plantas y fue la base del posterior desarrollo de la teoría
celular. Poco después en 1839 Schwann observó que el tejido cartilaginoso de
los animales poseía una estructura microscópica “que se parece exactamente al
tejido celular parenquimatoso de las plantas”. Este trabajo se vio favorecido
por el hecho de que el material extracelular del tejido cartilaginoso ocupa una
posición análoga a la de la pared celular en las plantas. Esto permitió a
Schwann reconocer la naturaleza celular de los tejidos animales.
Schwann y Schleiden eran amigos y en una casual conversación menciona
“Un día que cenaba con el señor Schleiden, este ilustre botánico me indicó la
importante función que el núcleo
desempeña en el desarrollo de las células vegetales. Me acordé enseguida de
haber visto un órgano semejante en las células de la cuerda dorsal del
renacuajo y en aquel mismo momento percibí la gran importancia que tendría mi
descubrimiento si llegaba a demostrar que, en las células de la cuerda dorsal,
este núcleo desempeña el mismo papel que el núcleo de las plantas en el
desarrollo de las células vegetales”.
Acto seguido, ambos investigadores se encaminaron al laboratorio de
Schwann para examinar los núcleos en cuestión, y Schleiden no vaciló en
establecer en el acto la identidad entre
ambas clases de núcleos en toda clase de tejidos animales. Al año siguiente
Schwann publica la famosa memoria “Investigaciones microscópicas sobre la
analogía de estructura entre los animales y los vegetales”.
En esta obra Schwann pone de relieve con gran
claridad todas las ideas que hoy se han hecho clásicas sobre la unidad
estructural del reino vivo; considera a la célula como una unidad elemental de
la vida, como punto de partida del desarrollo individual. Además el solo hecho
de emplear la expresión TEORÍA CELULAR
basta para mostrar que Schwann comprendía plenamente el alcance general de las
nuevas concepciones que propone: “el desarrollo de esta proposición segun la
cual existe un principio general para la producción de todos los cuerpos
orgánicos, y que este principio es la formación de células, así como las
conclusiones que pueden sacarse de ella, pueden ser comprendidas en la
denominación de teoría celular”.
4. Interpretaciones incorrectas
de la célula
A pesar de todo, la concepción que Schleiden y Schwann tenían de la
célula, no estaba exenta de errores, desde luego. Los puntos de vista
equivocados que sostenía Schleiden (y que influenciaban a Schwann) sostenían
que como un primer paso, la célula para reproducirse necesitaba que el núcleo
se formara por la agregación de pequeños gránulos protoplásmicos. Luego el
núcleo aumentaba en volumen desarrollándose finalmente en la célula hija
mientras aun se hallaba en los extremos de la célula progenitora. Esta idea por
la cual el núcleo deriva de gránulos protoplásmicos y que después madura en las
células hijas se llamó “formación celular
independiente”. La hipótesis perduró durante muchos años, debido en parte,
a la influencia de Schleiden sobre otros científicos y a su empuje al defender
sus ideas. Pero la noción de célula iba a rectificarse y a precisarse
rápidamente; en el espacio de treinta años tenía que alcanzar casi su forma
actual, gracias a los trabajos de otros científicos como Remak, Virchow, Henle,
Purkinje, Von Mohl, Max Schultze, Ranvier, Nägeli entre otros.
Por ejemplo en una crítica de la hipótesis de Schleiden, Hugo Von Mohl
dice que “la explicación en conjunto demuestra que Schleiden no ha visto una
sola vez la división de la célula”. Pronto aparecieron evidencias
experimentales que contradecían directamente a Schleiden. Las observaciones de
crecimiento tisular en las plantas indicaban que las células se multiplicaban
por división más que por formación celular independiente. En 1846 Karl Von
Nägeli combinó y formalizó estas observaciones y concluyó a partir de estos
trabajos y de sus propias y extensas investigaciones en el desarrollo de las
plantas que todas las células vegetales derivan de la división directa de una
célula en dos células hijas. Sin embargo al igual que muchos citólogos Nägeli
creyó que la pared celular era la estructura más importante de la división y no
exceptuó la hipótesis de Schleiden de que el núcleo se formaba de nuevo en las
células por la agregación de gránulos protoplásmicos: De esta forma Nägeli
afirmó la formación libre del núcleo pero no de las células.
Desarrollos parecidos tuvieron lugar para las
células animales. En 1841, Robert Remak observó la división de las células de
la sangre de los embriones en dos células hijas iguales y los citólogos K.E.
Von Baer y R.A. Von Kölliker interpretaron la formación del surco en los huevos
fecundados como un proceso de división celular. Finalmente en 1855, Virchow
después de un estudio preciso del crecimiento celular en tejidos humanos,
estableció con claridad que las células proceden solo por división de otras
preexistentes. La expresión de este concepto por Virchow “omnis cellula e cellula” (toda célula proviene de otra célula), se
ha convertido en un celebrado aforismo en la historia de la biología. Este
concepto condujo a la apreciación remarcada por Virchow y otros, de que una
secuencia ininterrumpida de divisiones
celulares relaciona los organismos celulares primitivos con los animales y
plantas de nuestros días.
5. Postulados de
la teoría celular
Aunque el núcleo celular ya se había descrito con anterioridad, fue en
la década de 1870 cuando se estableció su importancia como la base física para
la continuidad entre generaciones. El significado del núcleo en la reproducción
se demostró claramente en 1875-1876 cuando Oscar Hertwig señaló que para que un
huevo se desarrolle en embrión deben fusionarse dos núcleos. Se indicó que
hechos semejantes caracterizaban la reproducción en los vegetales.
Hacia fines del siglo XIX los cromosomas ya se habían contado e
identificado; también descritos los procesos de la división celular: mitosis y
meiosis. Estos y otros estudios establecieron
que la continuidad entre las
generaciones dependía del núcleo celular. Las células se originan solamente de
otras entidades semejantes, debido a la constancia nuclear basada en la
transmisión de un grupo de cromosomas de padres a descendientes.
Estos y otros descubrimientos realizados durante el siglo XIX
proporcionaron información suficiente para sustentar una teoría celular
unificadora que abarcaba a todos los seres vivos conocidos en esa época.
De esta manera la Teoría celular establece:
§ Todos los organismos están formados por células.
§ Las células son las unidades de estructura y
función de los organismos
§ Todas las células provienen de células
preexistentes.
A finales del siglo XIX se aceptó que las células
son la base para comprender las enfermedades y hasta mediados del siglo XX la
Patología se apoyó casi exclusivamente en el enfoque celular (Citológico)
Bibliografía
Duchesneau, F. 1992. “Cómo nació la Teoría
Celular”. Mundo Científico. No. 120. Vol.12. Barcelona.
Audersik, T y G. Audersik. 2003. La vida en la
Tierra, 6ª Edic.. Prentice Hall. México
GUÍA DE
LECTURA
LA TEORÍA
CELULAR Y LOS DESCUBRIMIENTOS QUE CONTRIBUYERON A SU FORMULACIÓN (síntesis del
artículo: (Duchesneau, 1992)
Nombre(s)___________________________________________________________________________________________________________________________________________
Grupo______________
Asignatura ______________Fecha___________
:
1. ¿Quién
diseñó sus propios microscopios y menciona las observaciones que hizo en torno
a las ciencias naturales, así como la época en qué ocurrió?
2. ¿Cuáles
fueron las aportaciones de Robert Hooke a la ciencia?
3. ¿Cómo
se complementa el concepto de estructura celular con las aportaciones de
Purkinje y Brown?
4. ¿En
qué consistía la hipótesis de “formación
celular independiente”?
5. ¿De
qué manera se complementan las observaciones realizadas por Schleiden y
Schwann?
6. ¿Cómo
contribuyeron los estudios embriológicos en la estructuración de Teoría
Celular?
7. A Rudolph
Virchow se le atribuye el descubrimiento de:
8. ¿Qué
hecho confirmó la semejanza entre los organismos animales y vegetales?
9.
Menciona los postulados de la teoría celular.
10.
Menciona cronológicamente los eventos socio-históricos más relevantes
vinculados con la Teoría Celular.
Nota:
después de la lectura los estudiantes expondrán una síntesis de la lectura a
través de: presentación en power point, mapa didáctico (conceptual, mental),
rotafolio o representación teatral.
cuales son las respuestas.¿En qué consistía la hipótesis de “formación celular independiente”?
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